sábado, 26 de junio de 2010

Argentina: se lanzó el “OLIVINUS del Bicentenario”

Marzo 22, 2010

Mendoza, Argentina. Raúl Castellani anticipó a PortalOlivicola el lanzamiento de la 4ta Edición de OLIVINUS, denominada en esta ocasión por su autor como “el OLIVINUS del Bicentenario”. Afirmó, “con OLIVINUS hemos marcado un sendero”.

Por Sofía Gainza. sgainza@portalolivicola.com

PortalOlivicola.com dialogó con Raúl Castellani, reconocida personalidad del mundo vitivinícola y olivícola, acerca de la nueva edición de OLIVINUS, evento que se posiciona a nivel mundial como primero en importancia, en cuanto a cantidad de países, y tercero, en cuanto a cantidad de muestras.

Se lanza una nueva edición de OLIVINUS, ¿qué significa para usted la continuidad que ha tenido y tiene este evento?

Este año tenemos la 4ta Edición de OLIVINUS, es el OLIVINUS del Bicentenario dado que hay mucho por festejar por el país en general.

OLIVINUS del Bicentenario tiene una particularidad que es un concurso que se ha consolidado, que tiene muestras que llegan de todo el mundo y que ya tenemos expertos catadores en Argentina que nos dan las garantías para que esto funcione perfectamente.

¿Cómo describiría la evolución de OLIVINUS a lo largo de estos años?

OLIVINUS ya es el tercer concurso a nivel mundial en cantidad de muestras y es el primero en cantidad de países. Nunca uno se imagina que Mendoza y Argentina sean primeras en algo y realmente con OLIVINUS hemos marcado un sendero que, si todas las empresas de aceite de oliva lo entienden, es el mismo que inició la revolución del vino.

Ahora, tenemos que hablar de la revolución del aceite de oliva, en la cual OLIVINUS forma parte y ayuda. Es decir, OLIVINUS fue creado para ayudar a las empresas de aceite de oliva de Argentina y de todo el mundo a mostrar la excepcional calidad que tiene el aceite de oliva.

¿Qué beneficios conlleva, para las empresas, participar en el evento?

Las empresas que ganan suelen colocar en su etiqueta el sticker de que ganaron en el concurso, entonces para un comprador eso es una garantía de alta calidad.

Por ejemplo, en el año 2009 participaron 253 aceites, de los cuales 35 fueron descalificados antes de la competencia porque eran mezcla, mientras que los 216 restantes fueron catados. De todos ellos sólo 90 sacaron premio, es decir, un 33%.

Esto ha permitido que la gente se interese más por el aceite de oliva. Hace pocos días se inauguraba en Mendoza un lugar temático de aceite de oliva, en Israel también se inauguró un lugar temático de aceite de oliva, en España hay muchos lugares temáticos de aceite de oliva, y en Uruguay, Chile y Perú se está por inaugurar un lugar temático de aceite de oliva.

Esto significa que el aceite de oliva ha comenzado una revolución que ya nadie va a poder parar. Es algo donde OLIVINUS es un granito de arena más para el mundo del aceite de oliva. Antes nadie conocía la verdadera calidad que tenía Argentina, Chile, Uruguay, Perú o Israel; mientras que hoy sí conocen la calidad de los aceites de oliva de esos países y la gente es más segura para comprar. Éste es el primer punto.

El segundo punto es que los restaurantes que quieran nombrarse de calidad no van a tener que tener más la alcucita cuyo contenido desconocemos, sino que deberán tener en la mesa aceites de calidad con nombre y apellido, con la botella como corresponde.

Hoy, las fábricas de aceite de oliva tienen muy buenas botellas, muy buena presentación y tienen vertedores en cada botella para poder usarlas en un restaurante.

Pero si nosotros seguimos entregándole al turista o a quien va a consumir en un restaurante caro, que se dice de 4 tenedores, aceite en las antiguas alcucitas que no tienen ninguna marca, estamos desvirtuando lo que es un restaurante de calidad. Un restaurante de calidad es aquel que, además de ofrecer vinos con sus etiquetas y nombres, ofrece también la variedad Arauco, Arbequina, Picual, etc. Éste es el lugar que el aceite de oliva va a ocupar tarde o temprano.

A su vez, OLIVINUS va a publicar un libro virtual que habla de los aceites que ganaron en el 2009. Este libro va a salir a la venta internacional en los próximos meses, porque está en dos idiomas. De esa manera, ayudamos mucho más a las empresas de aceite de oliva.

¿En qué consistirá el evento este año?

Este año vamos incorporar algunas actividades promocionales que ayuden más a la industria del aceite de oliva.

Van haber tres cosas. La cata concurso, una cata dirigida pública para la enseñanza en aceite de oliva y, seguramente, un market plass. Este último consiste en una serie de stands de las distintas empresas, abierto al público que desee comprar aceite de oliva de calidad a precios promocionales, permitiendo un mayor conocimiento de las empresas de aceite de oliva.

Vamos a tratar de hacerlo de la mejor manera posible porque es el bicentenario. Se pidió el auspicio del Gobierno Provincial, de la Legislatura y ya está el auspicio de la Nación y, por supuesto, Turismo, Cultura.

¿Cuándo y dónde se realizará?

Como todos los años, el evento es la última semana de agosto y se desarrollará en la provincia de Mendoza (Argentina).

Vale destacar que también vamos a incorporar las cuestiones estéticas, de belleza y salud vinculadas al aceite de oliva.

Estoy muy agradecido a la gente de San Rafael y al hotel Tower Inn, cuando realizamos el evento allí, y a la de Mendoza y al hotel Diplomatic cuando lo realizamos aquí, han superado todas mis expectativas.

Este evento tiene un desarrollo nacional e internacional con mayúsculas.

¿Cuál será la fecha de inscripción de las muestras nacionales e internacionales?

La fecha de inscripción de las muestras nacionales e internacionales comienza el día 22 de marzo y finaliza el 15 de julio.

¿Cuáles son sus expectativas en esta oportunidad?

Mis expectativas son superar los 18 países que tuvimos el año pasado y llegar a 20, que sería lo máximo a lo que podríamos llegar.

También queremos superar las 300 muestras, porque hay empresas en Argentina que participan con 1 muestra mientras que en el exterior lo hacen con 7, cuando nosotros somos superiores en calidad de jurado y en cantidad de muestras que otros eventos en el exterior.

Hoy, España se está fijando en nosotros y hay otros países que van a copiar el formato nuestro.

Mural del Bicentenario
Categoria: Noticias

Me pareció genial el Mural del Bicentenario, pero por sobre todas las
cosas, todo lo que se puede hacer y lograr con este mural.
De hecho para ingresar al mural, ingresar el link o vínculo, una vez en el
mural recorrerlo desde el comienzo hasta el final con el ratón.
Uno puede detenerse ante cada cuadro de los que componen nuestra historia
en estos doscientos años (en donde al posar la mano en el mural se torna
amarillo y teclear sobre él) obteniendo interesante y abundante
información sobre cada hecho, cada período y cada Institución.
En muchos casos se accede a videos y Bibliografía. REALMENTE UNA JOYA,
creo que uno puede pasar horas con la cuantiosa información que brinda, es
digno de archivarse ya que puede servir para constantes consultas.

http://www.mr.gov.ar/index.php/bicentenario.html

Después de leer, una vez más, el repertorio que prometen para este año nuestras orquestas del Teatro Colón (lamento no estar informada del ciclo completo de la Sinfónica Nacional), se me ocurrió averiguar qué obras sinfónicas argentinas se escucharon en Buenos Aires con motivo del Centenario. Porque en la actual celebración de los dos siglos, no alcancé a contar más de cinco o seis entre las incluidas en los ciclos de Filarmónica y Estable, resultado que me pareció un caso de anemia grave. Es cierto que no hay ninguna exigencia oficial escrita, ¡afortunadamente!, en el sentido de que deban incluirse obras de autores nacionales. Esas imposiciones son desdeñables e indeseables. Sin embargo, el compromiso existe, y no solamente moral, que no sería el caso de enarbolar aquí, sino el de dar a conocer lo que se hace entre nosotros.

En una época en la que había "obligación" de incluir una obra argentina en los conciertos, se encargaba a los compositores alguna partitura nueva. Es claro, los creadores nunca quedaban satisfechos pues la duración que se les pedía era módica. Sin embargo, no siempre era así. En la época aquella -única en la historia del país- de los conciertos de Radio Nacional en la Facultad de Derecho, se solicitaban composiciones de amplias dimensiones, sean para orquesta sola o sinfónico-corales. Pero a esa fantástica iniciativa se la llevó el diablo, encarnado, claro, en algún funcionario incalificable.

* * *

Pero volvamos al Centenario. Según el trabajo realizado por Juan Andrés Sala y Alberto Emilio Giménez para la Historia General del Arte en la Argentina (Academia Nacional de Bellas Artes, Vol. VI, 1988), durante la Exposición Internacional de Ferrocarriles y Transportes Terrestres celebrada en 1910, se realizaron tres conciertos sinfónicos con música del país. Los dos primeros fueron dirigidos por Alberto Williams, con obras de Franco Paolantonio, Héctor Panizza, Celestino Piaggio, Julián Aguirre, Eduardo García Mansilla y, naturalmente Williams, entre ellas la Marcha del Centenario que se incluyó, como cierre, en todas las audiciones. En el tercer concierto, cada partitura fue dirigida por su autor, y allí estuvieron Constantino Gaito, Pascual De Rogatis, Williams y José André.

Para este amado y proclamado Bicentenario, y aunque no tengamos el tren bala prometido por la Presidenta ¿no podría organizarse algo semejante? Pero es claro, con los compositores de las generaciones más recientes. Porque a veces se resuelve el compromiso acudiendo a los orígenes. ¿Y lo de hoy no cuenta?

EL VERANO DEL BICENTENARIO LLEGA CON EVENTOS CULTURALES EN TODA LA PROVINCIA

Con motivo del Bicentenario de la Patria, el Ministerio de Innovación y Cultura organizará festejos a lo largo de todo el territorio santafesino. Durante enero, febrero y marzo, en más de 15 localidades se realizarán eventos artísticos y culturales al aire libre, destinados a públicos de todas las edades, con entrada libre y gratuita.
26/1/2010.

Venado Tuerto, Rosario, Reconquista, Rafaela, Santa Fe, Cañada Rosquín, Rufino, San Lorenzo, Helvecia y Armstrong son algunas de las localidades que contarán con recitales, teatro, danza, circo, juegos y múltiples espacio de participación, a las que se seguirán sumando localidades de todas las regiones.

Las acciones involucran programas culturales como La Plaza de la Casa, Perfume de Mujer, La Compañía de la Media Luna, Lo quiero Ya!, así como conmemoraciones patrias muy importantes: El Combate de San Lorenzo (3 de Febrero) y la Creación de la Bandera en la ciudad de Rosario (27 de Febrero).

LA PLAZA DE LA CASA

En la ciudad de Santa Fe la cita será nuevamente frente a la Casa de Gobierno, los días 12 y 13 febrero con juegos para toda la familia, y actuaciones artísticas.

La primera noche ofrecerá artistas locales: el grupo de Humor Concert “Muchas Muchachas” (Rosario) y la música de “La Sonora D´Irse”.

Mientras que el sábado 13, se presentará La Barriada, y el cierre estará a cargo de Rubén Rada, con bailes y ritmos para todos.

LO QUIERO YA!

“Lo quiero ya” es un programa de arte y cultura joven en espacios públicos, plantea un multiespacio destinado a los jóvenes, estos podrán proponer una Plaza de Todos, un encuentro intergeneracional, un ámbito de convivencia, participación, y festejo. El programa arrancará su gira el 20 de febrero en Cañada Rosquín.

LA COMPAÑÍA DE LA MEDIA LUNA

La Compañía de la Media Luna es un circo sin carpa, una kermesse mágica con juegos que llegará a Rufino el 27 de febrero, a las 19 hs en el Predio del Ferrocarril.

viernes, 18 de junio de 2010

El Bicentenario y nuestro ambiente

El desarrollo de nuestro país presenta un desafío que exige plantearnos el porvenir en armonía con la naturaleza.

Si el Bicentenario es un motivo de reflexión para que el pasado sea un instrumento del porvenir, es oportuno hacer un balance de la situación ambiental.

El cambio de un escenario que contaba con apenas algo más de medio millón de habitantes a un territorio con una densidad poblacional de cuarenta millones ha implicado la degradación y la pérdida, a veces innecesaria, de importantes recursos naturales. La agricultura y el proceso de industrialización han contribuido a la desaparición de los hábitats en los que vivieron innumerables especies: cientos de miles de hectáreas de bosques nativos fueron talados y continúan talándose, vastos cuerpos de agua se han contaminado y hoy no es difícil encontrarse con el paisaje de un suelo sobreexigido que ya no disimula su erosión y su desertificación.

El desafío que enfrenta la Argentina hoy requiere una mirada que se extienda más allá de las propias fronteras para plantearnos cuál será el lugar de nuestro país en los próximos años en un contexto donde las presiones sobre el planeta aumentarán.

Para responder estas preguntas es imprescindible despertar del estado de comodidad o negligencia en el que nos encontramos, que nos lleva a subestimar la dimensión ambiental. Quizá la barbarie, a doscientos años de la creación de la patria, sea la permanencia de esa mentalidad que no permite pensar en el mediano o largo plazo e impide advertir la magnitud del problema que está en juego. Tal vez la barbarie hoy sea estar resignados a la ausencia de una planificación, a la espontaneidad salvaje que va devorando la Argentina. Como si no hubiéramos alcanzado, en todos estos años, una educación adecuada a la complejidad del tema.

En este siglo XXI se intensificará la competencia por el uso de los bienes materiales y servicios que proporciona la naturaleza en todo el mundo.

La Argentina cuenta con una inmejorable capacidad de generar alimentos y de desarrollar energías limpias, además de un vasto territorio. Posee agua, un clima benigno en la mayor parte de su geografía y la posibilidad de contar con ciudades sustentables.

Pero el futuro no puede resolverse exclusivamente sobre la base de respuestas coyunturales o de las fuerzas del mercado. El desarrollo de nuestro país presenta un desafío que exige plantearnos el porvenir en armonía con la naturaleza. Es imprescindible saber pensar en lo que no pasa todavía, pero podría suceder. Porque no sólo somos herederos. Somos también quienes debemos transmitir un país a los futuros habitantes de nuestro territorio en condiciones para una adecuada calidad de vida. Somos parte de su futuro y debemos trabajar para el tercer centenario de la República. Si no lo hacemos, seremos una generación que habrá abolido cualquier proyecto de organización comunitaria: una Argentina convertida en un conglomerado que sólo va dejando un vacío.

jueves, 20 de mayo de 2010

El Bicentenario es la oportunidad de darnos cuenta de que si queremos celebrar al país tenemos que hacer cosas constructivas para darle entidad, que el país no está en sus símbolos sino en sus realidades, que no se trata de hacer un sentido homenaje sino de tomar a un difícil toro por las astas, para ver si conseguimos sacarlo de una pobreza patológica que nos deja congelados, sin capacidad de reacción. El Bicentenario es el momento de entender que no se participa con la mera crítica, que hacen falta aportes, que amor en obras consiste, como decía Lope de Vega, es decir, que querer es siempre un hacer que demuestra ese querer, porque sin esa prueba de realidad el amor es palabras que se lleva el viento, emociones fingidas, y no amor real. Dignos sentimientos sin capacidad de impacto son dignidades representadas, sin valor, mímicas intrascendentes. Himnos, escarapelas, ideologías, altisonancias no son la patria, son un vacío simbólico inflado para simular serlo.

El Bicentenario es también, si uno quiere celebrar lo propio, la necesidad de superar la mirada del reproche y profundizar la del amor, la del deseo, la del querer que esta realidad nuestra esté cada vez más cargada de frutos y de logros, de acuerdos, entendimientos y pasos adelante. El Bicentenario es la oportunidad para entender que un gran país no es el resultado directo del orgullo y la jactancia, el recordatorio de que en el medio hay que poner dedicación y creatividad, trabajo y esmero, que la realidad resplandece sólo si se la riega y cuida diariamente, y huele mal, hiede, si le tiramos la basura mental de nuestro eterno descontento, la pseudo inteligencia de no estar nunca conformes con nada.

El Bicentenario es un llamado de atención, un mirar atrás que podría servir, si quisiéramos, como desafío, porque nos trae imágenes de logros importantes, de esos que hoy nos parecen muy lejanos pero a los que seguimos deseando.

El Bicentenario es una alternativa para las habituales emociones patrióticas, una vía para superar al sentimiento nacional ligado al fútbol y para enlazarlo con personas y proyectos, con paisajes y estilos de vida, con ganas de construir algo que todavía no está pero presentimos, algo que tal vez existió en otra época pero tal vez no, y no importa, algo que sin entrar en falsedades de acto colegial sería bueno tener como horizonte estimulante y compartido.

El Bicentenario es un modo de volver a hablar de estas cosas básicas, de ponernos a sentir y pensar al país, de volver a mirarlo, más allá de la afectación de hacerse el gaucho, el originario o el popular, superando el error y la comodidad de representar el arquetipo que en realidad nadie es, avanzando más allá de las caracterizaciones publicitarias del argentino para meternos en nuestra carne que quiere cosas y debe trabajar para lograrlas.

martes, 18 de mayo de 2010